Cuestionario Rótula: Raquel Vázquez




Raquel Vázquez (Lugo, 1990) es licenciada en Filología Hispánica, graduada en Ingeniería Informática y Máster en Profesorado de Educación Secundaria y Bachillerato. Actualmente trabaja como informática en A Coruña. Ha publicado los libros de poesía Por el envés del tiempo (Premio Poeta Juan Calderón Matador; Cardeñoso, 2011), Pinacoteca de los sueños rotos (Islavaria, 2012), Luna turbia (Premio de Poesía Joven Gloria Fuertes;​ Torremozas, 2013), Lied de lluvia para una piel ausente (Premio de Poesía Granajoven; Alhulia, 2014), Si el neón no basta​ (La Isla de Siltolá, 2015), El hilo del invierno (Premio "Nueva Valencia" de Poesía Joven de la Institució Alfons el Magnànim; Ediciones Hiperión, 2016) y Lenguaje ensamblador (Renacimiento, 2019). En cuanto a narrativa, ha publicado la novela Chomolangma (La Isla de Siltolá, 2017) y los libros de cuentos La ocarina del tiempo (Trifolium, 2016) y Paralelo 36 (Talentura, 2019). ​Entre otros trabajos colectivos, fue incluida en la antología de mujeres aforistas Bajo el signo de Atenea (Renacimiento, 2017). Acaba de obtener el Premio a la Creación Joven de la Fundación Loewe.


1. ¿Para qué poetas en tiempos de penuria?

Puede que sean tiempos de penuria, pero todavía no de claudicación. En una época que nos aboca a los abismos y a los no-lugares, la poesía es un lugar tanto de resistencia como de posibilidad de cambio.

2. Platón expulsó al poeta de su república ideal. ¿En qué ciudad se siente el poeta como en su casa? ¿Cuál es la tierra natal de la poesía?

La tierra de la poesía es la humanidad. Somos seres humanos en tanto que extrañamos la realidad, dudamos, creamos vínculos, utilizamos la palabra para decir lo que aún no es posible... Todo ello es el trabajo de la poesía.

3. En la clásica tensión entre metro estricto y verso libre, ¿hay posibilidad de armisticio? ¿Cuál es su apuesta?

Mi apuesta es buscar la música del verso, una música que puede tener cabida tanto en el verso medido o en el libre. El armisticio lo firma el ritmo.

4. ¿Qué poetas le abrieron los ojos? ¿Con cuáles en mente desearía cerrarlos para siempre?

Los poetas de mi adolescencia, y que me llevaron a escribir, fueron Ángel González, Roger Wolfe, Jorge Riechmann, Blanca Andreu y Alejandra Pizarnik.
En cuanto a la segunda pregunta, más que en poetas pienso en poemas en concreto, como "Volveremos a vernos" de Luis Alberto de Cuenca, o en algunos versos imborrables de Leonard Cohen.

5. Hay quien afirma que los poetas piensan con la imaginación y la memoria, y otros que lo hacen con la mirada, con el cuerpo. ¿Y usted?

La memoria se construye a base de mirada, la imaginación puede prenderse a través del cuerpo. Igual que, en palabras de Tanizaki, "la belleza pierde su existencia si se le suprimen los efectos de la sombra", cuerpo y espíritu se necesitan mutuamente en toda tarea humana.

6. El poeta ¿nace o le hacen (sus vivencias, sus lecturas, sus afanes)?
Todos los días estamos aprendiendo a mirar.

7. Dígame, por favor, el nombre de cuatro poetas vivos y otros cuatro fallecidos con los cuales se daría por satisfecho releyéndolos hasta el final de sus días.
Kavafis, Rilke, Lorca, Ángel González, Gamoneda, Margarit, Bobin, Riechmann.

8. ¿La poesía es sólo "palabra en el tiempo", como creía Machado? ¿No hay lugar en ella para la eternidad?

Creo que es perfectamente compatible la cita machadiana con la eternidad de la poesía, ya que la eternidad, alguna que otra vez, como una especie de milagro cotidiano, puede inscribirse en el tiempo. Hay palabras que pronunciamos una vez y que, para bien o para mal, ya no mueren nunca.

9. Si la poesía pudiera darnos "el nombre exacto de las cosas", ¿la soportaríamos?

La poesía ya da el nombre exacto de las cosas. Un buen poema está compuesto de las palabras justas para nombrar una parte del mundo que no puede ser decirse de otra forma.

10. Por último, ¿qué destino desearía para sus versos? Uno solo.

No es el único destino, pero si sólo puedo quedarme con uno: que cada poema sea búmeran, y llegue al corazón de quien lo hizo posible.